IMPRESORAS
3D
Las
impresoras en tercera dimensión, no son más que dispositivos capaces de lograr
la reproducción de objetos con volumen a partir de un prototipo ya diseñado en
un ordenador.
Las
impresoras 3D están clasificadas por dos tipos.
Por
un lado están las impresoras 3D que fabrican objetos tridimensionales, mediante
la superposición de capas de materiales, como plásticos o resinas, estos
materiales se van uniendo formando pequeñas capas, una encima de otra, dando
como resultado final, un objeto en tres dimensiones.
Creando
una analogía con la construcción de edificio, el cual se levanta mediante hileras
de ladrillos, este objeto impreso en tres dimensiones, también se va
levantando, gracias a las capas de plástico, resina, o el material a usar,
hasta que se finaliza la construcción.
Pero,
¿qué hay de la posibilidad de crear figuras comestibles?
Pues
sencillo, ya que en vez de utilizar resina, se insertaría chocolate, o el
ingrediente indicado.
Por
otro lado, tenemos las impresoras 3D que utilizan el método de impresión por
inyección. En este caso, se coloca una capa de polvo muy fina, a la que un cartucho
parecido a las de las impresoras tradicionales, inyecta un pegamento para fijar
la parte que queremos que quede sólida, así, a la primera capa se le añadirá
otra con la que se llevará a cabo el mismo procedimiento y así sucesivamente.
Después
de haber explicado qué es la impresión 3D, y que tipos de impresoras existen,
vamos a hablar de cuál será su utilidad en la actualidad y en futuro cercano. Ante
todo, es importante recordar que en sus inicios, hace más de una década, las
impresoras 3d se utilizaban para crear prototipos para ingeniería, para el
diseño industrial y para la arquitectura. Pues bien, en la actualidad, se han
expandido muchísimo, llegando a crear objetos tan cotidianos como sillas,
platos y hasta mesas. Y no solo eso, sino que ya hay quienes especulan que ya
hay la posibilidad de crear hasta puentes y edificios, además, también se empiezan
a utilizar en disciplinas como la ortopedia o incluso la moda, de hecho, en
este último ámbito mencionado, su uso podría ser hasta revolucionario, ya que
podrías hacer que el producto se adapte a ti, y no a la inversa, como suele ser
lo habitual.
Otra
utilidad que se ha podido dar en algunas tiendas especializadas, como crear tu
propio "mini yo", haciendo un completo escáner de tu cuerpo, e
imprimirlo a tu forma. y si crees que el trabajo de las impresoras 3d en el
presente es muy bueno, más impresionante es imaginarlo que podrían hacer en el
futuro, cada vez se habla más de las “Bioimpresoras”, que serían capaces de
crear órganos humanos, tejidos, etc. Para poder hacerlo, la impresora
utilizaría células madre como material de impresión.
Sin
lugar a dudas, hemos podido abarcar tanto hablando de éste tipo de impresoras,
pero lo más sorprendente, es que se dice que se podrían replicar partes de las
propias impresoras, y lo más sorprendente, es que podemos fabricar lo que
queramos.
¿Te
imaginas descargarte la plantilla de una taza en 3d, y poder imprimirla?
Seguro
que muchos como yo, hasta este punto, ha estarían pensando en su propia taza de
café impresa, o en su propio cargador para que celular impreso, ya que el
anterior lo destruyó la mascota. Pero este es principal inconveniente, ya que
su precio es bastante alto, lo que hace difícil el hecho de poder
comercializarlas con facilidad, pero el precio que después te contaré, es bajo comparado
con las primeras impresoras 3D, las cuales llegaron a costar desde 100000 hasta
500000. Pero hoy en día se logran encontrar con precios mucho más rebajados,
fabricados por empresas como ZPrinter, que sus precios oscilan entre los 15000,
o los 25000 dólares, ya que esta última es a color.
De
todos modos, han salido al mercado muchos otros modelos de impresoras 3D que
vienen por piezas, lo que nos obliga a montarla por nuestra propia cuenta, eso calidad
de impresión no tan buena, hace bajar el precio un montón, podrías comprarla
hasta en 500 dólares.
Con
las impresoras 3D, los únicos límites están marcado por nuestra propia imaginación.